Revista Vivir
blog
Banner

¡Suscribete!

E-mail:

Nombre:

Telefono:

Deseo recibir noticias, promociones y eventos
¡Si, gracias!
No, solo quiero recibir el boletín.

Revista Vivir on Facebook
Constelaciones Familiares Correo electrónico
Familia, Sueños, Rituales, Rutinas y Adicciones
Escrito por Debora Katz   
familiaLas Familias manifiestan las tendencias inconscientes y los asuntos no resueltos de nuestros ancestros. Las injusticias cometidas dentro del sistema familiar afectan la vida de las personas de la familia quizá con enfermedades inexplicables, depresiones, suicidios o relaciones conictivas, sufrimiento, mala economía, tendencia al fracaso económico, emocional, el sufrimiento, la soledad…

Las personas que conforman un Sistema Familiar o una “Constelación Familiar”- término acuñado por Virginia Satir - se vinculan entre sí siempre con amor y lealtad, aunque a veces no lo parece.

Como consecuencia de este “amor ciego”, de estas “lealtades invisibles”, éstas pueden, en nuestro momento actual, llevarnos hacia la infelicidad y a enfermar el cuerpo y a tener comportamientos, o tendencias de vida que son totalmente irracionales e incongruentes con nuestra realidad cotidiana.

Lo que no fue “saldado”, o quedó fuera de balance en una generación, en donde realmente pertenece, pasará a la siguiente, se “heredará” a los más débiles del clan: los hijos, quienes se encargarán de “saldar estas cuentas pendientes”.

No obstante, el mismo amor que nos “enfermó”, lo cual emerge durante la conguración de la “Constelación Familiar” es el mismo Amor que tiene la sabiduría de la solución cuando se vuelve consciente, y podemos “verlo representado”.

En el trabajo de las Dinámicas Sistémicas Trans-generacionales (”Constelaciones Familiares”), se pone en evidencia el amor y el profundo poder de conexión que cada persona tiene con su familia en una o varias generaciones, así como con personas que han sido signicativas dentro de la historia familiar a través de las generaciones.

El método del enfoque de las Dinámicas Sistémicas Trans-generacionales, ayuda a completar los pendientes familiares, dejando a cada persona con su propia responsabilidad y en su lugar de dignidad y de orden – de balance, dentro de la familia.

Este amor primario puede volver a encauzarse según el “Orden del Amor” para desarrollar sus fuerzas sanadoras y capacitarnos para aceptar lo que es y continuar en nuestro propio camino.

EXISTE LA MANERA DE TERMINAR CON ESTOS “DESTINOS”, Y VIVIR DE UNA MANERA DISTINTA.

Este enfoque terapéutico y método de trabajo NO requiere de la presencia de toda la familia. Se puede trabajar individualmente a partir de una persona todo el Sistema Familiar, de manera privada y/o grupal.

Las “Constelaciones Familiares “, ofrecen a los participantes un trabajo y recorrido de crecimiento personal, desde una nueva perspectiva, para que a través de la experiencia primaria y personal, comprenda el enfoque e inicie un proceso de sanación e integración personal y familiar al ritmo y responsabilidad personal del participante.

Nuestros síntomas suelen ser la consecuencia de una actitud interior, inconsciente, de un enorme amor infantil a nuestro pasado que bloquea nuestra existencia por la existencia de unos vínculos sistémicos que nos atrapan con fuerza.

Este enfoque propone precisamente revelarnos estos apegos, a veces fatales y liberarnos cuando es posible, para devolvernos la fuerza y la alegría de vivir.

Un síntoma, una enfermedad, puede ser una lealtad/delidad a un antepasado, y se manifestará por cuenta de una culpa no asumida, por uno mismo u otro familiar, por sufrir en vez de alguien, por sufrir igual que alguien… y también, puede ser un modo de evitar cumplir con otra lealtad.

Por ejemplo, una parálisis protegerá del impulso sistémico de matar.

Otro ejemplo: Un hombre que dijo que acaba de saber que en su familia durante los últimos cien años, varios hombres se suicidaron, siempre a la edad de 27 años y siempre un 31 de diciembre.

Este hombre era abogado, y empezó a investigar para saber qué había ocurrido. Observando ese patrón en su familia, se dio cuenta de que un primo suyo iba a cumplir los 27 años y que el 31 de diciembre se estaba acercando.

Así fue a verlo para advertirlo, y ese primo ya había comprado un revolver para pegarse un tiro. El abogado pudo disuadirlo. Al nal, sus investigaciones dieron el siguiente resultado: el primer marido de su bisabuela murió con 27 años un 31 de diciembre.

El hombre siguió investigando y supo que esa bisabuela, poco después, se casó con otro hombre, que fue su bisabuelo. Y estos dos envenenaron al primer marido de la bisabuela.

Es decir, algo ocurrió hace muchísimos años y, sin embargo, seguía actuando a través de las generaciones en esa familia, de una forma que nos tiene que espantar.

¿QUÉ ESTÁ PASANDO?

La conciencia común, la conciencia inconsciente colectiva de esa familia, el alma familiar, no permite que nadie sea excluido, que nadie sufra ninguna injusticia, sin que más tarde esta persona excluida, en este caso, el asesinado, fuera representado a través de otros miembros de la familia, que toman sobre sí el mismo destino, cargando la culpa de la abuela y el segundo marido.

En este caso, el destino de morir a la misma edad el mismo día, como “pago “, hasta que aquel primer marido de la bisabuela, pueda ser reconocido e integrado en su lugar de orden con dignidad y respeto, dentro del sistema familiar, nuevamente.

Esta conciencia sigue una ley importante. Esa ley dice:

CUALQUIER MIEMBRO DE LA FAMILIA, INDEPENDIENTEMENTE DE CÓMO SEA, TIENE EL MISMO DERECHO A LA PERTENENCIA QUE TODOS LOS DEMÁS.

Por tanto, en esta conciencia, la distinción entre bueno y malo, como lo establece la conciencia personal, no existe.

Esta conciencia del sistema, familiar, busca mantener la integridad de toda la familia, aun y cuando sea de una manera que no ayude a nadie, inclusive si algún miembro de la familia saliera “perjudicado”. Porque no le ayuda nada al primer marido de la bisabuela el hecho de que, años después, tres hombres o más se suiciden a la misma edad, el mismo día.

Lo único que ocurre es que la desgracia se perpetúa, ya que al mismo tiempo, estos hombres, estaban identicados con el primer marido de la bisabuela y también, con los asesinos: la bisabuela y su segundo marido. De allí pagar una vida con la propia.

La enfermedad, patrón repetitivo, síntoma y/o circunstancia, sería similar al efecto de la mala conciencia.Un aviso de que existe algo en el Sistema familiar que requiere ser reconocido, ordenado e integrado.

LOS MOVIMIENTOS DEL ALMA

Es aquello más grande, que provoca que aquello que estaba separado se vuelva a unir y hace que todos sean iguales. Al alma y a los movimientos del alma, se opone algo que tradicionalmente estimamos muchísimo, como si fuera algo muy especial, incluso, pensamos que Dios mismo nos lo dio: la conciencia.

Cuando una persona dice “yo lo hago siguiendo mi conciencia”, “mi conciencia me obliga a hacer esto”, por regla general, ¿qué es lo que hace? Seguir las reglas de pertenencia de su clan.

¿CUÁL ES LA META DE LA CONCIENCIA?

La conciencia nos vincula con nuestra familia. Cuando un hijo hace algo que le asegura la pertenencia a la familia, si se comporta -como nosotros decimos- “bien”, este hijo se siente inocente.

Pero “inocente” no únicamente significa que puede estar contento de formar parte de la familia y puede estar seguro de poder formar parte. Si, en cambio, el hijo hace algo que en la familia se considera malo, este hijo desarrolla una mala conciencia y esa mala conciencia es tan desagradable que el hijo corregirá su comportamiento para volver a ser “bueno”, como solemos decir.

Con la ayuda de la conciencia, en cualquier momento percibimos aquello que asegura la pertenencia y aquello que la pone en peligro, y eso no solamente es válido para nuestra familia, ya que consideramos que también es válido para cualquier otro grupo fuera del nuestro.

Por tanto, no tenemos solamente una conciencia, sino que tenemos muchas. Por ejemplo, tenemos una conciencia con nuestra madre, y otra con nuestro padre. Pero si miramos a la familia como un conjunto, y no solamente a la familia más inmediata (el padre, la madre y los hijos), sino también las generaciones anteriores, vemos que existen patrones repetitivos.

TODA LA RED FAMILIAR SE COMPORTA CON UNA CONCIENCIA COMÚN.

Esa conciencia no se puede sentir, únicamente se muestra a través de las manifestaciones durante la existencia de la historia familiar y de las historias personales particulares de cada miembro de esa familia en particular.Esta conciencia sigue a leyes totalmente distintas de los del concepto de “Conciencia” que comúnmente conocemos.

Comentarios
Añadir nuevo
+/-
Escribir comentario
Nombre:
Email:
 
Título:
 
 

3.26 Copyright (C) 2008 Compojoom.com / Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved."

 
subir